sábado, 30 de enero de 2016

Querida mini-yo: aquí, desde el sofá.

Querida mini-yo:

Qué bien se está un sábado escribiendo en el sofá. Hoy no necesito ni arroparme, se está a gusto incluso descalza.

Miles de ideas descabelladas pasan por mi mente, pero quiero centrarme e irme a otro lugar, donde una niña se tumba sobre el duro asfalto mientras intenta conciliar el sueño sin que las imágenes de lo vivido la sigan atormentando. Su hermano llora a su lado; extraña lo que un día fue su hogar, no aquel martirio controlado por unos cuantos faltos de corazón.

Ahora están en manos de gobiernos a los que les preocupan más las apariencias que las personas. Un hombre les mira con asco por huir.

Y ese asco me hace repudiar esta sociedad, aquí, desde el sofá.

Una chica del mundo real.

miércoles, 20 de enero de 2016

Querida mini-yo: entre poesía y reflexión.

Querida mini-yo:

El domingo pasado me quedé por la noche viendo la película que echaban en La 1, Contagio de Steven Soderbergh. Empecé a verla por recomendación de mi padre pero me enganchó hasta el final y lo que es más importante: me hizo pensar.

Las escenas giran alrededor de un tema principal que es la aparición de un nuevo virus con alta tasa de mortalidad, iniciando una epidemia que no saben cómo controlar. Pero lo que me llamó la atención fue la actitud de los personajes: la desesperación por salvar a sus personas más queridas, el miedo a la muerte, la frustración por no poder hacer nada para pararlo, la violencia de la que nos hacemos cómplices para seguir adelante...

No somos más que un estereotipo que, al salirse de sus condiciones normales, se deja llevar por los sentimientos. Pero al igual que podemos comportarnos como cobardes en situaciones tan extremas siempre podemos ser el héroe de la película, ese que incluso cuando sabe que le quedan minutos de vida afronta con valentía su situación y le hace frente.

Y todo ello me lleva a la siguiente reflexión: ¿seríamos capaces de perder para siempre nuestra parte humana? ¿Esa que nos hace sentir? Sigo sin respuestas pero si de algo estoy segura es que prefiero sentir aunque sea dolor a no sentir absolutamente nada.

Como dice Bécquer en su rima LXVIII: 

Triste cosa es el sueño

que llanto nos arranca,
mas tengo en mi tristeza una alegría...
¡ que aún me quedan lágrimas!
Sí: sigo viva y con ganas de seguir adelante, por muchos obstáculos que se interpongan allá donde vaya.

Te digo adiós, querida mini-yo, y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...

Una chica del mundo real

martes, 12 de enero de 2016

Querida mini-yo: lo preciosa que es la vida.

Querida mini-yo:

He descubierto que no hay día en el que no aprendas algo nuevo.

Como, por ejemplo, que tu profesor de mates tiene un corazón debajo de sus habituales camisas de cuadros o que tienes un talento innato para el voleibol que nunca antes habías sacado a relucir.

Y, pensándolo detenidamente, es gracias a este lento pero continuo proceso de aprendizaje que llegamos a ser quienes somos; puede que un día pienses que no has aprendido nada nuevo pero siempre habrá un pequeño detalle que te habrá cambiado.

Qué preciosa es la vida, ¿verdad? Llena de pequeñas imperfecciones que nos llevan a conocernos mejor a nosotros mismos.

Hoy estoy demasiado positiva. Como siga así, empezaré a decir cursiladas con las que moriré de una extrema subida de azúcar.

¡Feliz día!

Una chica del mundo real.