Querida mini-yo:
Sé que estarás acostumbrada a que te lo digan cada vez que quieren subirte el ánimo, pero no temas enfrentarte a tus miedos. Lo digo por experiencia.
Es difícil. También lo sé; no sabes cuánto.
Llevo días aterrada, imaginándome mil y un escenarios - a cual peor - a los que puedo enfrentarme; no he podido dormir casi por la expectación y todavía no sé cómo no salgo corriendo, alejándome.
Pero llega el momento.
Un escalón; no creo que mis piernas puedan sostenerme. Otro escalón; intento controlar mi respiración pero ya ni eso puedo. Y otro más. Sigo como lo haría un autómata, sin pensar.
Las luces se atenúan y tengo la atención de todos los presentes. Lo voy a hacer mal, igual que siempre.
Nervios 1000 - 0 Jimena
Y pasa lo imposible: dejo de temblar, mi respiración se serena, mi voz sale fuerte, segura.
No puedo evitar terminar con una gran sonrisa en la cara. ¿Quién se enfrenta normalmente a sus miedos y sale victorioso? Ahora confío en mí y en lo que soy capaz, y nadie jamás conseguirá quitarme eso.
Decidida a seguir adelante con mi "desintoxicación de fobias",
Una chica del mundo real.
Una chica del mundo real.
