¿Por qué lloras?

No hay dolor que un buen pecho no resista, no hay pena que no quepa en un recuerdo, no hay mal que en un suspiro no se vaya, no hay días que no acaben con el tiempo.

¿Por qué lloras? No hay nada que no pase. Acabarás cambiando ese dolor por un beso. Acabarán brillando las estrellas; desde allí te saludan las personas que murieron. No llores.

El amor no se acaba. Era mentira. Lo único que se acaba son los cuerpos. ¿Por qué lloras? Hay cosas que no vuelven, pero mira a esa persona sonriendo: se puso en las heridas de la muerte tiritas de recuerdos.

Lo sé. Hay muchas veces que es terrible vivir ciertos momentos, pero ¿por qué lloras? ¿No ves un destello de esperanza al que agarrarte, algún verso de amor de esos que paran el tiempo?

Sí. ¿Para qué para el tiempo ahora si lo mejor es que siga corriendo? Te digo que la vida da sorpresas y todo lo que quita lo acaba reponiendo. ¿Por qué lloras? Verás que pronto te llama un ángel y te cumple un deseo.

Dame un abrazo. No es tan malo llorar a veces. Nadie nos prometió una vida sin sufrimiento. Y aunque nadie nos dijo nunca el porqué morimos, tampoco nos contó por qué nacemos.