sábado, 30 de enero de 2016

Querida mini-yo: aquí, desde el sofá.

Querida mini-yo:

Qué bien se está un sábado escribiendo en el sofá. Hoy no necesito ni arroparme, se está a gusto incluso descalza.

Miles de ideas descabelladas pasan por mi mente, pero quiero centrarme e irme a otro lugar, donde una niña se tumba sobre el duro asfalto mientras intenta conciliar el sueño sin que las imágenes de lo vivido la sigan atormentando. Su hermano llora a su lado; extraña lo que un día fue su hogar, no aquel martirio controlado por unos cuantos faltos de corazón.

Ahora están en manos de gobiernos a los que les preocupan más las apariencias que las personas. Un hombre les mira con asco por huir.

Y ese asco me hace repudiar esta sociedad, aquí, desde el sofá.

Una chica del mundo real.