Querida mini-yo:
Parece mentira que esté a punto de tener vacaciones: o me organizo peor cuando tengo menos cosas que hacer o esto de que los días son más cortos se refiere a las horas que tengo para hacer todo lo que quiero. Porque siento que no doy a basto.
Pero aún así he conseguido sacar unos minutillos para ir al cine en familia y así revivir todos juntos la saga de Star Wars.
Y es que no hay nada como caminar hacia la taquilla con la banda sonora de la película de fondo y dándote de bruces con Darth Vader. Sí, no soy capaz de describir el susto que me llevé al verle aparecer mientras giraba una esquina, pero la cara de confusión, nervios y alegría de mi hermana me sería más difícil todavía.
Dicen que huele a Navidad, pero yo ahora mismo solo huelo la mantequilla de las palomitas que no pueden faltar en una tarde de domingo. Eso y que me encuentro bastante nerviosa por el rumbo que pueda tomar España tras estas elecciones generales.
Espero que las esperanzas que tengo puestas en los ciudadanos no caigan al vacío.
Con ganas de comerme el primer trozo de turrón de la Navidad,
Una chica del mundo real.