lunes, 14 de septiembre de 2015

Querida mini-yo: ¿preparada para la nueva vida?

Querida mini-yo:

Hoy es mi último día de libertad antes de internarme en un laberinto de viejos ladrillos y gente por conocer, de profesores nuevos a los que soportar y experiencias de todo tipo. Sí, es lo que te estás imaginando: ¡mañana empiezo nuevo curso en instituto nuevo!

¿Emocionada? Por supuesto. ¿Extrañando a mis antiguos compañeros y amigos? No sabes cuánto. ¿Deseando entrar por esa imponente puerta y conocer ese nuevo mundo? Oh, sí.

Quiero creer que voy a mirar este nuevo curso como si fuese la primera vez que desfilan 9 meses escolares ante mis ojos; quiero empezar latín y seguir con la literatura del siglo XX; quiero conocer gente de todo tipo y, sobre todo, quiero abrir los ojos y ver todo desde otra perspectiva, una más general. Quiero que dejen de pintarme el mundo y convertirme en esa persona que sujeta el pincel y está frente a un lienzo en blanco con miles de ideas que pintar.

Será mi primer día pero no pienso tener miedo; voy a tomar una gran bocanada de aire y entraré con la cabeza bien alta, una sonrisa plasmada en mi rostro y y mis emociones a flor de piel. No habrá ningún monstruo esperándome a la entrada, solo adolescentes como yo que se empujan entre ellos con sus pesadas mochilas llenas de esperanzas para este nuevo curso.

"Que empiecen los septuagésimo cuartos Juegos del Hambre" como se dice en el best-seller Los Juegos del Hambre, de Suzanne Collins "Felices Juegos del Hambre y que la suerte esté siempre de vuestra parte".
 Ya sólo me falta terminar diciendo "Esto es Esparta".

Una chica del mundo real.