Querida mini-yo:
Ya sea por la actuación de fin de curso o por un concierto, siempre queremos ser los primeros. Nos sentimos orgullosos y con la cabeza bien alta y la emoción en nuestra voz, decimos: "Sí, conseguí el mejor sitio porque fui la primera en la cola, ¿te lo puedes creer?". Pero nunca nos hemos parado a pensar en lo contrario; ¿cómo nos sentiríamos si fuésemos los últimos?
Según mi ilógica mente, hay dos maneras de sentirse:
a) Fastidiarse con uno mismo o con lo que te ha impedido llegar antes mientras nos sentimos avergonzados.
o
b) Sentirse satisfecho porque has sido el último con la suerte de presenciar el acto que sea y te crees que los guardas de la puerta te estaban esperando porque no querían dejarte fuera.
Sí, las dos totalmente dispares pero, ¿cómo te sentirías tú? Coméntalo, me encantaría saber tu reacción. Pero, ante todo, intenta darle una cierta diversión a la vida y por algo que a la mayoría de la población le incomoda o se siente mal con ello, conviértelo en una experiencia positiva llena de lecciones. Para todo hay una primera vez, incluso para cosas tan ridículas como el tema de esta entrada.
Deseando dejar de lado los prejuicios y reírme de ellos,
Una chica del mundo real.
