miércoles, 16 de septiembre de 2015

Querida mini-yo: empezando una nueva etapa.

Querida mini-yo:

No sé cómo empezar esta entrada; tengo tantas cosas en la cabeza... He conseguido sobrevivir al primer día de instituto, creo que me merezco un premio y todo.

He conseguido llegar a tiempo a todas mis clases y, por primera vez en mi vida, mi sentido de la orientación ha dado señales de existencia y ha funcionado. He conseguido dejar la timidez de lado y abrirme a mis compañeros, de los que he sacado varias conclusiones: la primera de todas es que son muy habladores; la segunda, que son muy inteligentes; y la tercera, y puede que más importante, es que todos son unos muy buenos compañeros. Tal vez no conozca a la mayoría de sus amigos ni haya vivido esas experiencias con los profesores de las que tanto hablan, pero consiguen hacerme más sencillo todo este cambio.

Y menudo cambio: paso de la media hora larga de recreo de mi anterior colegio a dos recreos de quince minutos cada uno en los que me da tiempo de tomarme algo y entablar dos conversaciones diferentes antes de que suene la campana. Y qué campana; no sé si llegaré a acostumbrarme a ella, siempre me pilla por sorpresa. Además, los profesores son más duros y exigentes pero siento mayor libertad por los pasillos. Es todo tan extraño pero a la vez fascinante...

¿Y lo mejor de todo? Que tengo tiempo de conocer a todos mis compañeros y profesores antes de la graduación, y seguro que para entonces no me perderé en la primera esquina.

Deseando encajar pronto,

Una chica del mundo real.