Querida mini-yo:
Hoy es 11 de septiembre. Hoy
hace catorce años que se sumió en una tragedia no solo Nueva York o Estados Unidos, sino el mundo entero. Tal vez solo tuviese un año y medio y no me enterase de nada, pero un suceso así siempre va a quedar en la memoria de la población, y es normal que se recuerde y los más pequeños pregunten "mamá, ¿qué es eso del 11-S?".
Pues eso es una pesadilla que nunca seremos capaces de olvidar, es la personificación de lo peor del ser humano, es la representación de la violencia en estado puro.
Ningún monumento, ninguna lágrima, ningún discurso, ninguna guerra volverá a llenar esta sensación de vacío por todas esas injustas muertes. Lo peor que se puede hacer es arreglar los problemas con violencia, porque nunca se arreglan; peor aún, pues lo desequilibras más todavía.
Pero basta, quiero dejar de pensar en negativo. Quiero recordar a todos esos héroes sin capa que pusieron su vida a manos de la sociedad, ayudando a tantas familias cuando ellos también necesitaban apoyo. Me encantaría llegar algún día a ser como ellos, aprender a comprender a los demás y luchar por mis ideales.
Tal vez esta opinión sea el primer paso.
Con sentimientos encontrados me despido.
Una chica del mundo real.
