sábado, 5 de septiembre de 2015

Querida mini-yo: una semana desaparecida.

Querida mini-yo:
¡Por fin en mi dulce y familiar España! Ya echaba de menos ir a una cafetería y pedir un Nestea en español o entender los carteles publicitarios expuestos en la calle. Simplemente te invade una sensación de calidez y confort muy agradable, aunque no cambiaría nada de esta semana.
"¿Y qué ha pasado?" te preguntarás. Mejor pregunta "¿qué no ha pasado?" porque he paseado por lugares mágicos llenos de encanto, he visto amanecer con el sol alzándose entre las olas y las gaviotas volar  mientras se sacudían la sal de sus plumas, he conocido personas con las que espero seguir teniendo contacto a pesar de la distancia, he bailado todo tipo de bailes que pueda haber, he comido hasta el cansancio (que eso ya es decir) y he disfrutado de cada momento con mi familia. Y todo esto no lo cambiaría por nada.
El tiempo pasa y mañana será el adiós definitivo a esta semana que guardaré en mi cajón de los recuerdos que te consiguen sacar una sonrisa de oreja a oreja; la distancia será cada vez mayor y más difícil de atravesar; las personas cambiaremos y viviremos nuevos encuentros inolvidables, y tal vez no recordemos algunos detalles dentro de unos años o incluso unos meses, pero si hay algo que sé con certeza es que estoy preparada para mi siguiente aventura.
Rodeada por toneladas de agua salada me despido,
Una chica del mundo real.