Querida mini-yo:
No hay nada como sentirse a gusto con uno mismo. Saber que el esfuerzo realizado tiene su recompensa. Felicitarse a uno mismo porque lo ha conseguido.
Los cambios nunca son fáciles, y estos meses han sido duros: inicio de Bachillerato, cambios en el trabajo de mi padre... Por si no tenía suficiente, decidí presentarme a la Sesión Nacional del Modelo de Parlamento Europeo para vivir por un fin de semana como un auténtico parlamentario. Además, el tema que debía tratar llamaba mucho mi atención: la desigualdad de la mujer en el mercado laboral. Parecía estar hecho para mí.
La ilusión de las primeras semanas se convirtió en estrés por todas las cosas que tenía que hacer, pero no puedo estar más contenta de haber seguido adelante. Ahora, ya seleccionada, solo me queda esperar con ansias a que llegue el 23 de febrero para disfrutar de una experiencia seguramente inolvidable.
Es por todo ello, querida mini-yo, que te animo a llevar a cabo todos tus proyectos, por muy grandes que sean, porque con dedicación y ganas puedes llegar muy lejos.
Imaginándome como una futura parlamentaria,
Una chica del mundo real.