Querida mini-yo:
Oír de forma amortiguada la lista de reproducción de Spotify "Canta en la ducha" porque pareces estar debajo de una cascada. Olvidar el frío que hace fuera, no pensar en nada en especial y a la vez tener debates filosóficos contigo mismo acerca de conceptos demasiado abstractos para ti. Ver cómo va creciendo la espuma a medida que se va llenando la bañera. Sentir las yemas de los dedos arrugarse y sentirte feliz por ello. Intentar hundirte cada vez más, contando los segundos que duras sin respirar y batiéndote en duelo una vez sí y otra también, queriendo superarte a ti mismo. Crear un microclima en el que la vida parece fácil. Hacer lo que ahora llaman "mindfulness". Llenar tu cabeza de ideas que luego no tendrás tiempo de escribir.
En esos momentos nada te puede atormentar. Ni siquiera saber todo lo que tienes que hacer cuando salgas de allí. Solamente existís tú y tus pensamientos.
Deseando poder darme una larga ducha,
Una chica del mundo real.
