Querida mini-yo:
Si pudiese pedir un deseo, creo que querría poder revivir mi infancia: volver a jugar con mis muñecos, pasarme la noche en vela ilusionada por los Reyes Magos para despertarme y ver los regalos bajo el árbol, ver películas de Disney para desayunar y mancharme las manos de pintura para hacer láminas de plástica; releer mis primeros libros, perder la cabeza por mis galletas María, quejarme por lo apretado que llevaba el pelo en el moño de ballet, pasarme las tardes viendo "El Oso de la Gran Casa Azul" y correr hacia a mi madre a la salida del colegio.
Lo peor que podía pasarme era caerme en el patio del recreo o que me diesen un balonazo; lo mejor, no llevar deberes a casa para poder jugar con mis Playmobil y mimar a mi perro.
Parece tan lejano... No puedo evitar echar la vista atrás y recordarlo con una sonrisa en los labios. Pero no debo olvidar que este es mi presente, que debo aprender a apreciar cada momento porque el futuro está a la vuelta de la esquina, y el tiempo siempre nos gana.
Con la mente en el pasado, los pies en el presente y planes en el futuro,
Una chica del mundo real.
