Querida mini-yo:
Mi profesora de sociales se ha llevado a clase un micrófono para que pudiésemos escucharla de lo afónica que estaba, y lo único que ha comentado mi compañera ha sido: "cuando la ves con el abrigo puesto y el micrófono, es que ha llegado el invierno".
Vaya que si ha llegado. Ahora voy con bufanda y ayer empecé con mi moda invernal de llevar tres calcetines en cada pie para que no se congelen. Y aquí estoy, recordando todavía las vacaciones de verano. Cómo ha cambiado todo en tan pocos meses.
Pero lo que sí me pone los pelos de punta es ver en cada intermedio o espacio publicitario de algún canal infantil los anuncios de juguetes. ¡Mi hermana ya ha hecho la carta de los Reyes Magos tal vez unas tres veces! Claro que en cada una de ellas escribe regalos totalmente diferentes, pero yo no soy quien para disscutírselo puesto que era igual o peor que ella.
Qué rápido pasa el tiempo. Parece mentira, pero cada vez percibo más esa sensación de que los días se me escapan de las manos, de que pronto todo será diferente y me estaré quebrando la cabeza otra vez con toda esta retahíla.
Y así es como, querida mini-yo, espero a entrar a clases de inglés y me olvido de mi examen de geología: pensando.
Una chica del mundo real.