jueves, 1 de octubre de 2015

Querida mini-yo: la plaga de falsos humanos.

Querida mini-yo:

Ahora mismo es el primer momento que tengo para escribir en toda esta semana, y se siente extraño, como si ya no supiese expresarme con palabras. Creo que me estoy muriendo.

Mientras espero el paso de los días sigo leyendo artículos de periódico y viendo el telediario, pero lo único que consigo sacar en claro es que el mundo sigue siendo igual de cruel que el día anterior.

Como bien he aprendido gracias a mi profesor de Ética, el hombre es el único ser que puede dejar de ser aquello que es.


¿Que qué quiero decir con esto? Que no nos hacen falta cuernos o garras para convertirnos en monstruos; es más, hay demasiados sueltos por el mundo.


Actúan con violencia, dominando a personas inocentes cuyas vidas parece que no importan lo suficiente como para ser salvadas, ya sea porque les amenazan verbalmente o con una pistola apuntándoles a la cabeza, por no decir aviones militares volando sobre sus cabezas a la espera de una orden para bombardear unas cuantas viviendas llenas de alegrías, miedos, recuerdos y esperanzas...

Pero todo ello parece que no es importante; total, no nos pasa a nosotros...

Sigo esperando alguna señal de humanidad en este planeta lleno de falsos humanos.

Deseando volver a saber plasmar mis emociones,

Una chica del mundo real.